La Punta de Orchilla, en la isla de El Hierro, fue considerada el punto cero de longitud durante más de dos siglos. Los geógrafos europeos adoptaron oficialmente este meridiano como referencia en el siglo XVII. Sin embargo, en 1884, durante la Conferencia Internacional de Washington, 25 países votaron a favor de trasladar el meridiano cero a Greenwich, impulsados por la fuerza naval y económica del Imperio británico. España votó en contra, pero la decisión estaba tomada. La Punta de Orchilla cayó en un relativo olvido, aunque nunca perdió su magnetismo simbólico. El Faro de Orchilla, inaugurado en 1933, es un icono de la navegación atlántica. El entorno de la Punta de Orchilla es un paisaje volcánico y de silencios, con rincones naturales como el Sabinar de la Dehesa, un bosque insólito con sabinas retorcidas por siglos de viento.