Kowloon, una ciudad con una superficie de 0,03 kilómetros cuadrados, llegó a ser el lugar más poblado del mundo a finales del siglo XX, con hasta 50.000 habitantes. La ciudad se convirtió en una especie de colmena humana, con edificios que llegaban a tener hasta 14 pisos y una comunidad autosuficiente. La ciudad estaba rodeada por murallas y tenía un terreno reducido, lo que hizo que la luz del sol apenas llegara a las plantas inferiores. Kowloon se hizo famosa por su comunidad autosuficiente, pero también se popularizó por la presencia de actividad criminal. En 1993, el gobierno de Hong Kong ordenó su demolición y, en su lugar, se construyó un parque que hoy conmemora la historia y la arquitectura del lugar. El parque de Kowloon es una de las zonas verdes más extensas de la región de Hong Kong, con una superficie de 13 hectáreas, y cuenta con zonas de juegos para niños, piscina, centro deportivo, jardín chino, senderos, bancos, varios lagos y un laberinto.