El F.J. King, una goleta de tres mástiles construida en 1867, se hundió en 1886 en el lago Michigan durante una tormenta. Después de más de un siglo de búsquedas, un equipo de investigadores liderados por expertos en arqueología subacuática encontró los restos intactos del barco a 140 metros de profundidad. La búsqueda se basó en un informe de un viejo farero que había sido subestimado durante mucho tiempo. El equipo utilizó sonares y vehículos operados a distancia para confirmar el hallazgo. El barco se encontró en una franja de 5,2 kilómetros cuadrados, cerca de la ubicación sugerida por el farero. El casco del barco estaba casi intacto, pese al peso de su carga de hierro y los efectos del tiempo. El hallazgo es considerado uno de los más importantes en la historia reciente del lago Michigan. Se está trabajando en la creación de un modelo tridimensional del naufragio y se están iniciando los trámites para incluirlo en el Registro Nacional de Lugares Históricos.