Nauru, un país insular en el océano Pacífico, es el destino menos visitado del mundo, con menos de 200 turistas anuales. La isla cuenta con playas de ensueño, pero su difícil acceso, falta de infraestructura turística y necesidad de obtener una visa antes de la llegada, lo convierten en un territorio casi inaccesible. A pesar de los obstáculos, Nauru ofrece paisajes únicos, como la explotación de fosfatos y restos de la Segunda Guerra Mundial, y una biodiversidad marina poco explorada.