El Monopoly, un juego de mesa clásico, tiene una historia menos conocida detrás de su creación. Durante décadas, se creyó que Charles Darrow era el inventor del juego, pero en realidad, la taquígrafa Lizzie Magie diseñó The Landlord’s Game en 1904, un tablero similar al Monopoly. La intención de Magie era mostrar las desigualdades generadas por la especulación inmobiliaria. Darrow tomó prestado el juego, lo modificó y lo presentó como propio. Un error tipográfico en el tablero, 'Marvin Gardens' en lugar de 'Marven Gardens', delata el plagio. Darrow vendió los derechos a Parker Brothers en 1935 y se convirtió en millonario, mientras que Magie vendió su patente por solo 500 dólares. La justicia nunca estuvo del lado de Magie, y Darrow se convirtió en el primer millonario gracias a un juego de mesa copiado. El error tipográfico en el tablero es la pista que descubre al primer tramposo del Monopoly.