En 1987, un equipo de arqueólogos encontró una tumba intacta en Huaca Rajada, Perú, con el Señor de Sipán, un líder de la cultura mochica sepultado con lujo y poder. El entierro incluía una corona de oro, máscara funeraria, collares, pectorales de turquesa y oro, y cientos de vasijas. Fue comparado con la tumba de Tutankamón por su magnificencia. Los mochicas florecieron en la costa norte del Perú entre los siglos I y VIII d.C. y fueron maestros de la orfebrería, cerámica, ingeniería hidráulica y arquitectura monumental. El descubrimiento reveló una red de tumbas y figuras religiosas en el mismo sitio arqueológico. El museo Tumbas Reales de Sipán en Lambayeque alberga los objetos originales desde 2002.