Un equipo de arqueólogos dirigido por Pierce Paul Crissman descubrió una tumba sellada bajo la entrada del templo de Al Khazneh, también conocido como 'El Tesoro', en Petra. La tumba, con una antigüedad estimada de 2.000 años, fue hallada intacta con restos óseos humanos y objetos rituales y funerarios elaborados en bronce, hierro y cerámica. Este hallazgo podría ofrecer pistas clave sobre la vida cotidiana, las creencias y la estructura social de los Nabatíes, una antigua civilización árabe que dominó la región desde el siglo IV a.C. hasta el año 106 d.C.