Carlos III, el actual rey del Reino Unido, presume de descender de Vlad el Empalador, también conocido como Vlad III de Valaquia, un noble que inspiró la creación del personaje de Drácula. La conexión genealógica se establece a través de la reina María de Teck, esposa del rey Jorge V y abuela de la reina Isabel II. María descendía de la nobleza europea vinculada a la familia de Vlad Tepes, lo que convierte al actual monarca británico en descendiente directo con dieciséis generaciones de por medio. Esta conexión fue confirmada en 1998, cuando Carlos visitó Transilvania y conoció la documentación que lo relacionaba con el gobernante valaco. Desde entonces, Carlos III ha forjado una relación duradera con Transilvania, adquiriendo propiedades históricas y apoyando proyectos de restauración y conservación del patrimonio local. En 2017, el alcalde de Alba Iulia le ofreció el título honorífico de Príncipe de Transilvania. La figura de Vlad Tepes es recordada por su violencia extrema, especialmente el empalamiento, y su legado ha trascendido la historia, inspirando la novela de Bram Stoker. La conexión entre Carlos III y Vlad Tepes ilustra cómo los árboles genealógicos cruzan épocas y contextos muy distintos.