El calor trae consigo la proliferación de hormigas en las casas, lo que resulta problemático e insalubre. Un remedio sencillo es dibujar una línea de tiza delante de la puerta de entrada, la puerta del patio, la puerta del balcón y las ventanas. La tiza está compuesta por un 98% de carbonato de calcio, lo que la hace alcalina y altera el equilibrio ácido-base de las hormigas, neutralizando su ácido fórmico. La línea de tiza actúa como una minibarrera, destruyendo el rastro de feromonas de las hormigas y desorientándolas. Para evitar que entren las hormigas, se debe dibujar una línea de tiza gruesa (de cinco a diez milímetros) y continua delante de las entradas de la casa. También se puede utilizar calcita o carbonato de calcio como alternativa.