El expolio arqueológico es una amenaza grave para el patrimonio histórico, causando la pérdida del contexto arqueológico, la destrucción del patrimonio y el fomento del mercado negro. La sustracción ilegal de bienes arqueológicos se produce mediante el uso de detectores de metales y la excavación ilícita. La Convención de la UNESCO de 1970 regula la exportación e importación de bienes culturales. La cooperación internacional y la educación pública son fundamentales para combatir el expolio. El caso de la fragata española Nuestra Señora de las Mercedes, hundida en 1804, es un ejemplo de la lucha contra el saqueo del patrimonio.