Toñi Moreno llamó al plató de No somos nadie para disculparse con Belén Esteban por sus declaraciones sobre Jesulín de Ubrique. La llamada no estaba pactada y pilló a María Patiño y al equipo por sorpresa. Toñi Moreno expresó su deseo de paz y se disculpó por si había hecho daño, pero Belén Esteban no se mostró dispuesta a perdonar fácilmente. Aunque Moreno ya se había disculpado en privado, quiso hacerlo también de forma pública. La Esteban sentenció que no le gusta que se toquen los temas de su hija y que ese límite lo marcó hace tiempo. Algunos colaboradores del programa aseguran que Belén se emocionó entre bambalinas. La llamada de Toñi Moreno no parece haber tenido el efecto esperado.