Miguel Urdangarin, nieto de los Reyes Eméritos, ha generado preocupación en la Casa Real debido a su estilo de vida. Estudió Ciencias del Mar en el Reino Unido, pero no pudo dedicarse profesionalmente a ese campo. Luego intentó formarse como monitor de esquí, pero una lesión lo frustró. Ahora, sin rumbo laboral ni académico, ha encontrado estabilidad en lo emocional junto a su pareja, Olympia Beracasa. Sin embargo, su vida nocturna es lo que más preocupa en Zarzuela. Acude con frecuencia a bares y discotecas, regresando tarde o de madrugada, lo que obliga a la seguridad de Palacio a mantenerse en alerta. El Rey Felipe VI y la Reina Letizia están incómodos con la situación. La polémica ha aumentado tras la información de que Miguel Urdangarin introduce personas ajenas al entorno familiar en el recinto de Zarzuela, vulnerando normas de seguridad. La convivencia entre Miguel y su abuela, la reina Sofía, no es sencilla debido a sus personalidades diferentes. El caso de Miguel preocupa más de lo que se admite públicamente, ya que representa un nuevo frente interno para la Familia Real.