Joaquín Torres, un arquitecto de renombre, ha trabajado con varias celebridades, incluyendo deportistas, cantantes y empresarios. En una entrevista, se sinceró sobre uno de sus clientes más difíciles, Zinedine Zidane, con quien trabajó en un proyecto de diseño de interiores. Torres considera que este proyecto fue uno de sus fracasos más estrepitosos porque no supo decir que no a las exigencias del cliente. El proyecto consistió en diseñar un castillo de Loira renacentista, lo que no era lo que Torres quería hacer. A pesar de su experiencia y habilidades, Torres se sintió abrumado por el ego del cliente y la presión para cumplir con sus expectativas. Ahora, a sus 55 años, Torres reflexiona sobre la experiencia y reconoce que trabajar con figuras públicas puede ser estimulante, pero también agotador. El verdadero reto, según él, no está en el diseño, sino en la gestión del ego. Torres ha trabajado con varias marcas y celebridades, incluyendo Carrefour y Maisons du Monde, y ha sido reconocido por su capacidad para fusionar funcionalidad y estética en proyectos residenciales y comerciales.