Irene Rosales y Kiko Rivera han decidido separarse después de 11 años de relación. La noticia se hizo pública el 27 de agosto y ambos han confirmado la separación en sendos comunicados. A la espera de firmar el divorcio, Kiko Rivera se ha ido de la casa familiar y ha adquirido una nueva vivienda en una localidad cercana a Castilleja de la Cuesta, Sevilla, para estar cerca de sus hijas Ana y Carlota. Irene Rosales se ha quedado con las niñas en la casa familiar y ha demostrado que se puede renacer a pesar de los recuerdos. Ha compartido en sus redes sociales un viaje con amigas y ha dejado claro que está soltera y feliz. Ha publicado dos mensajes en sus redes sociales para aclarar su futuro, indicando que está floreciendo y que demostrará su fuerza en el otoño. La separación ha sido de mutuo acuerdo y ambos han dejado claro que seguirán siendo una familia unida para criar a sus hijas en un entorno sano.