Isabel Preysler llegó a España en marzo de 1969 y se instaló en un piso de 200 metros cuadrados con su tía materna Teresa 'Tessy' Arrastia y su compañero Miguel Pérez Rubio. Tessy había dejado a su esposo y hijos en Filipinas para convivir con Miguel, quien era el esposo de su confidente más cercana. La biografía de Miguel Pérez Rubio estuvo marcada por la entrega a su oficio y su compleja vinculación con Filipinas. A los 16 años, padeció la invasión japonesa de Filipinas y combatió en la resistencia. Su núcleo familiar no tuvo igual fortuna, y su padre, madre, tía y hermanos perecieron a manos de los soldados japoneses. Tessy pagó un precio alto por su amor, renunciando al contacto con sus hijos y no pudiendo despedirse de su hijo Enrique, quien falleció en 1964. Isabel Preysler siempre recordó el precio que su tía tuvo que pagar por seguir sus sentimientos.