Las sartenes antiadherentes pierden eficiencia con el tiempo debido a rayones o desgaste del revestimiento interior. Un truco simple y económico propuesto por Ecoblog utiliza aceite y sal para restaurar la capa antiadherente. Se limpia la sartén con agua caliente y detergente neutro, se agregan 2 cucharadas de aceite de oliva o vegetal y una fina capa de sal gruesa, y se calienta hasta que comience a humear. Luego, se reduce el fuego y se cocina durante un minuto, lo que ayuda a recompactar los poros del revestimiento y crear una película protectora. Este truco puede repetirse de vez en cuando para mantener la superficie interior lisa y duradera.