Con la llegada del frío, muchos hogares se preparan para afrontar un aumento en la factura energética. Las rendijas en las ventanas son una de las principales causas de pérdida de calor en las viviendas. Detectar estas fugas es fácil con la prueba del papel o una vela. La alternativa económica y eficaz son las cintas de sellado autoadhesivas, disponibles en cualquier tienda de bricolaje, que cuestan alrededor de 5 euros por metro. Su instalación es simple y mejora de inmediato el aislamiento térmico y reduce el consumo energético. Sellando correctamente ventanas y puertas se puede reducir el gasto de calefacción entre un 20% y un 25%. El ahorro puede alcanzar hasta 110 euros al año. Es importante ventilar de forma regular para prevenir la acumulación de humedad y la aparición de moho.