La Dirección General de Tráfico (DGT) regula el uso de matrículas verdes, que permiten circular de forma provisional mientras se resuelve la situación administrativa de un vehículo. Estas matrículas se conceden en situaciones concretas, como la importación de un vehículo sin matricular, la compra en España mediante subasta o sentencia judicial, o cuando el vehículo aún no ha sido carrozado. La validez del permiso varía según el motivo de la solicitud, siendo de 60 días en general, aunque puede reducirse a 10 días si el destino es Ceuta, Melilla o Canarias. Para solicitar una matrícula verde, es necesario acudir a una Jefatura u Oficina de Tráfico con cita previa, presentar la documentación necesaria, como el DNI, pasaporte o autorización de residencia, y abonar la tasa 1.4, que asciende a 20,61 euros. La DGT diferencia entre las placas verdes y las rojas, siendo las primeras para particulares y las segundas para empresas del sector de la automoción.