La energía cinética generada al caminar puede convertirse en electricidad mediante tecnologías como la piezoelectricidad, la inducción electromagnética y la electrohumectación inversa. Prototipos como el de la Universidad de Wisconsin-Madison y el de estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia han demostrado la viabilidad de esta idea. El prototipo de Tom Krupenkin y su equipo de InStep NanoPower puede generar hasta 10 vatios por zapato. Sin embargo, la aplicación comercial enfrenta obstáculos técnicos y prácticos, como la cantidad de energía generada, la comodidad y la durabilidad. Aunque no hay productos ampliamente disponibles, esta tecnología puede ser útil para alimentar pequeños sensores o dispositivos portátiles de bajo consumo. Empresas están trabajando en alianzas para explorar la integración de plantillas especiales o suelas en calzado existente. Avances en materiales y microelectrónica podrían hacer realidad estos zapatos energéticos en un futuro no tan lejano.