YouTube ha comenzado a aplicar con mayor rigor su política de uso para el plan Familiar de YouTube Premium, exigiendo que todos los miembros vivan en el mismo hogar que el gestor familiar. Esto significa que si se comparte la suscripción con amigos o familiares que no viven en el mismo hogar, se recibirá un email de advertencia y se cancelará la suscripción en un plazo de 14 días. La cuenta se degradará a una suscripción de YouTube con publicidad y se perderá el acceso a YouTube Music y la posibilidad de descargar vídeos y verlos sin conexión a Internet. YouTube realizará revisiones automáticas cada 30 días para verificar que todos los accesos a una misma cuenta sean realizados desde la misma IP. La implementación de estas políticas y sanciones está en marcha en algunos mercados en concreto, pero se espera que se desplieguen en el resto de mercados pronto. Los usuarios pueden crear una cuenta Gmail en un país con precios más bajos para ahorrar dinero, pero YouTube ha puesto su atención en este truco.