Android está cambiando y pronto se despedirá de los APKs tal como los conocemos. La medida se implementará para mejorar la seguridad del sistema y del usuario, permitiendo el uso de APKs únicamente descargadas de desarrolladores verificados. Los desarrolladores deberán identificarse para que sus apps se puedan instalar en dispositivos Android. La única forma de instalar APKs no verificadas será mediante Android Debug Bridge (ADB), lo que reducirá drásticamente las instalaciones. Esto hará que muchos se acuerden de iOS y su sistema restrictivo de instalación de apps. La medida se probará este otoño y se implementará completamente en 2027, después de un año de pruebas en 2026. Google busca garantizar que no se introduzca malware en los dispositivos. La herramienta de verificación para desarrolladores será obligatoria para que sus apps se puedan instalar en cualquier smartphone o tablet Android. La medida afectará a la esencia libre de Android, que se suele defender frente a otros sistemas operativos.