La actualización opcional KB5067036 para Windows 11, lanzada el 28 de octubre, ha introducido un nuevo problema en el Administrador de Tareas. El problema consiste en que el Administrador de Tareas se duplica y se queda funcionando en segundo plano después de cerrar la ventana. Cada instancia fantasma del Administrador de Tareas puede consumir entre 20 a 30 MB de memoria RAM, lo que puede afectar al rendimiento y consumo del sistema. En un experimento, se acumuló en torno a 100 instancias, lo que presentó un consumo pasivo en torno a 2 GB de memoria RAM y saturó la CPU. La solución temporal es cerrar el propio Administrador seleccionando la propia instancia abierta y finalizar tarea. Microsoft deberá corregir el problema con una nueva actualización.