Windows 10 dejará de recibir actualizaciones de seguridad a partir de hoy, lo que supone un riesgo para los equipos que lo utilizan. Según Statcounter GlobalStats, en septiembre de 2025, Windows 11 tiene una cuota de mercado del 48,94%, mientras que Windows 10 tiene una cuota del 40,5%. Esto significa que 4 de cada 10 equipos basados en Windows utilizarán un sistema operativo inseguro. Microsoft ofrece actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) de pago, que cuestan 61 dólares por dispositivo el primer año, 122 el segundo y 244 el tercero. También ofrece un año más de actualizaciones de seguridad gratuitas en Europa y EEUU. La mejor solución es actualizar a Windows 11, que es posible realizar de forma gratuita en los equipos con Windows 10. Otra opción es instalar una distribución Linux. El fin de Windows 10 es una oportunidad para los fabricantes de PCs, ya que se han vendido un 9,4% más de PCs en el tercer trimestre de 2025 que en el mismo período de 2024.