El Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (INCIBE) advierte sobre los riesgos de conectarse a redes WiFi públicas, ya que carecen de protecciones necesarias y pueden abrir la puerta al robo de contraseñas o datos bancarios. Los ciberdelincuentes aprovechan la falta de cifrado y control en estas redes para ejecutar ataques como el 'Man-in-the-Middle' o crear redes trampa. Para minimizar el impacto, el INCIBE recomienda adoptar medidas básicas de protección, como usar una VPN, evitar operaciones sensibles, actualizar el dispositivo y contar con antivirus. También se aconseja desactivar la conexión automática a redes abiertas y funciones de compartición. Antes de conectarse, es conveniente revisar que el WiFi automático esté desactivado, comprobar que la conexión esté cifrada y usar datos móviles siempre que sea posible. La regla de oro es limitar el uso de redes públicas solo para actividades básicas y nunca para trámites sensibles.