La industria de la aviación ha logrado una tasa de seguridad extremadamente alta, con un riesgo de morir en un accidente aéreo de menos de 1 en 98 millones. Esto se ha logrado gracias a la cooperación y el intercambio de datos entre las aerolíneas y las autoridades reguladoras. En 1938, se creó la Autoridad de la Aeronáutica Civil, precursora de la Administración Federal de Aviación, y en 1997 se formó el Equipo de Seguridad en la Aviación Comercial, que incluye a la FAA y la NASA. Este equipo ha trabajado para identificar y mitigar los riesgos de seguridad, y ha logrado reducir significativamente el número de accidentes. La industria de la inteligencia artificial podría aprender de este modelo y trabajar juntos para mejorar la seguridad. El profesor James Higgins de la Universidad de Dakota del Norte sugiere que la creación de un equipo similar en la industria de la IA podría ayudar a prevenir errores y mejorar la seguridad. La industria de la aviación ha demostrado que la cooperación y el intercambio de datos pueden ser clave para mejorar la seguridad, y es posible que la industria de la IA pueda aprender de este ejemplo.