Según una investigación de NordVPN, el precio medio de una tarjeta de crédito robada en España ha aumentado de 6,73 dólares en 2023 a 11,68 dólares en 2025, un aumento del 73,6%. Esto significa que un hacker puede comprar una tarjeta de crédito robada por un precio similar al de una entrada de cine. Los datos personales y financieros que circulan por la dark web incluyen nombre completo, dirección, correo electrónico y otros datos que facilitan eludir los controles de bancos y entidades financieras. España está entre los países con más tarjetas robadas este año. El 87% de las tarjetas analizadas pueden usarse durante más de 12 meses, lo que explica su gran valor. Las tarjetas más caras en la dark web proceden de países con controles antifraude más estrictos, como Japón, donde el precio puede llegar a 23 dólares por tarjeta. Para evitar ser víctima de este tipo de delitos, se recomienda revisar con frecuencia la actividad de las cuentas y tarjetas, no almacenar datos de pago ni contraseñas en el navegador y activar la autenticación de dos pasos en todos los servicios que lo permitan.