Investigadores del Instituto Avanzado de Ciencia y Tecnología de Corea (KAIST) y LG Energy Solution han desarrollado un nuevo electrolito líquido que permite crear baterías de litio-metal con autonomía de hasta 800 kilómetros y carga en 12 minutos. El problema de las dendritas, que crecen en la superficie del litio durante la carga y pueden provocar cortocircuitos, ha sido resuelto gracias a la estructura anónica del electrolito, que reduce la afinidad de unión con los iones de litio. La colaboración entre industria y academia ha permitido atacar el problema técnico desde distintos ángulos. La nueva batería puede mantener su rendimiento durante más de 300.000 kilómetros, lo que la convierte en una opción viable y duradera para aplicaciones en vehículos eléctricos. El equipo de investigación del Frontier Research Laboratory (FRL) ha publicado sus resultados en la revista Nature Energy. La tecnología podría redefinir los estándares de las baterías utilizadas en transporte, permitiendo diseños más ligeros, mayor eficiencia y nuevos modelos de infraestructura para carga rápida en ciudades y carreteras.