Neon es una aplicación que paga a sus usuarios por grabar sus llamadas telefónicas y utilizarlas como material de entrenamiento para sistemas de inteligencia artificial. La aplicación promete pagar 30 céntimos de dólar por minuto cuando dos usuarios de la app hablan entre sí, y 15 céntimos si la llamada es con alguien externo. El fundador de la aplicación cerró los servidores después de que se descubrió un fallo de seguridad que permitía acceder a datos ajenos, incluyendo números de teléfono y grabaciones de audio. La aplicación se situó como número 2 de las aplicaciones sociales más descargadas en la App Store de Estados Unidos, pero parece restringida a ese mercado. La venta de datos personales es una realidad en expansión, y Neon es un ejemplo de cómo la intimidad se vuelve un producto. La aplicación defiende que sus procesos protegen a los usuarios, pero el fallo demostró que esos sistemas no son infalibles.