La integración de tecnología en tejidos ha dado un paso gigante con el desarrollo de una computadora dentro de una sola fibra textil. Esta innovación permite su uso práctico en prendas que pueden lavarse sin perder funcionalidad. Cada fibra incluye ocho dispositivos integrados, cuatro sensores que captan información del entorno y del cuerpo, un microcontrolador, dos módulos de comunicación y un sistema de gestión de energía. Los investigadores cosieron cuatro de estas fibras en una prenda y realizaron una serie de ejercicios, las fibras analizaron en tiempo real los movimientos con una precisión del 67% individual y del 95% cuando trabajaban juntas. La computación textil podría convertirse en la próxima frontera de la interacción humano-máquina, donde la informática se oculta entre las fibras y acompaña a las personas en cada paso.