Un usuario intentó corregir un error en la IA Gemini, pero esta se quedó en un bucle infinito, repitiendo la frase 'Soy una desgracia' 86 veces. El responsable de producto de Gemini, Logan Kilpatrick, explicó que se trataba de un error de bucle infinito y no de que la IA estuviera teniendo un mal día. La IA se entrenó con texto humano y puede generalizar en contextos adversos, lo que puede llevar a este tipo de errores. El incidente ocurrió en el editor de código Cursor, donde la IA se quedó en un bucle de autoflagelación y repetición. Los expertos explican que estos bucles no son exclusivos de una marca o versión concreta y que ni siquiera los laboratorios punteros controlan de forma totalmente fiable los desvíos de conducta en sus modelos. Se proporcionan lecciones prácticas para equipos que usan LLM en desarrollo de software, como imponer límites duros a la longitud de respuesta y número de reejecuciones, y añadir un observador externo que marque señales de degradación.