Un equipo de investigadores ha desarrollado un chip digital compute-in-memory basado en tecnología STT-MRAM, que integra procesamiento y almacenamiento en un mismo componente. Este chip permite realizar multiplicaciones y sumas directamente dentro de las celdas de memoria, evitando transferencias innecesarias. El diseño incluye mecanismos para adaptar la precisión de los datos, permitiendo trabajar con 4, 8, 12 o 16 bits. En pruebas, el chip ejecutó redes neuronales residuales y modelos físico-informados con una eficiencia y exactitud comparables a las de soluciones de software tradicionales. Los tiempos de cálculo obtenidos oscilaron entre 7,4 y 29,6 nanosegundos, y la eficiencia energética alcanzó hasta 112,3 tera-operaciones por segundo por vatio. Esto podría permitir que muchas tareas de IA se realicen localmente en dispositivos portátiles, reduciendo la dependencia de la nube y mejorando la privacidad y la latencia.