El especialista finlandés Antti Helén, director de Obras Eléctricas de la empresa Energiavahti Oy, advierte que los alargadores se utilizan a menudo de forma insegura y pueden provocar incendios o descargas eléctricas graves. Lo más seguro es conectar los aparatos directamente a una toma de corriente fija. Los alargadores pueden aumentar la resistencia del circuito, lo que impide que el fusible actúe correctamente si el aparato falla. Los aparatos de gran potencia, como frigoríficos, lavadoras, secadoras o radiadores eléctricos, nunca deberían conectarse a alargadores, especialmente si estos son largos o de baja calidad. Los alargadores no son peligrosos por sí mismos si se usan con pequeños electrodomésticos que consuman poca energía, como televisores, lámparas o cargadores. Helén también advierte que nunca se deben conectar varios alargadores en serie y que es importante comprobar el tipo de toma y usar siempre un alargador adecuado.