SpaceX ha realizado el undécimo vuelo de prueba de Starship, que ha sido el broche de oro de una temporada con luces y sombras. El cohete más grande del mundo ha vuelto a surcar los cielos y ha demostrado su capacidad para desplegar satélites Starlink de nueva generación. La nave ha completado un vuelo suborbital hacia el océano Índico y ha desplegado ocho simuladores de satélites Starlink. La Starship 38 ha demostrado que SpaceX está muy cerca de poder desplegar carga con su megacohete. El Super Heavy Booster 15 ha realizado una maniobra de frenado suave y vertical, y ha parecido detener el tiempo sobre el océano. La plataforma de lanzamiento ha sido utilizada por última vez en su configuración actual, y se renovará para acoger a los cohetes de tercera generación. La atención se centra ahora en la V3, la versión que será la primera en alcanzar la órbita terrestre y comenzará a desplegar los satélites Starlink de nueva generación. La Starship 3 será más potente, más alta y estará mejor rematada, y estrenará los motores Raptor 3 y líneas de combustible tan grandes que se asemejan a un Falcon 9. La nave incluirá los adaptadores que le permitirán transferir combustible en órbita, lo que es indispensable para las misiones lunares.