TikTok, la popular plataforma de videos cortos, ha sido protagonista de una nueva etapa de negociaciones entre Estados Unidos y China. A pesar de las exigencias impuestas por la ley estadounidense para que ByteDance se deshaga de su filial en ese país, el acuerdo alcanzado entre ambas potencias permite que el algoritmo desarrollado por la matriz china siga siendo utilizado por la versión estadounidense de la app. La clave de TikTok está en su algoritmo de recomendación, que decide qué contenido vemos y cómo nos atrapa durante horas. China ha autorizado la licencia de uso del algoritmo a la nueva empresa que operará en Estados Unidos, pero no lo ha vendido ni ha transferido su propiedad. El acuerdo incluye una licencia de uso de la propiedad intelectual vinculada al algoritmo, además de un compromiso de supervisión del contenido y la seguridad de los datos por parte de ByteDance. El presidente estadounidense conserva la facultad de interpretar si se ha producido una separación suficiente como para no considerar que la empresa sigue bajo influencia china. El nuevo esquema empresarial contempla que firmas como Andreessen Horowitz, General Atlantic, Susquehanna y KKR sean accionistas principales en la nueva compañía. Oracle actúa como garante del almacenamiento seguro de datos.