Tesla ha decidido cerrar el proyecto Dojo, un superordenador diseñado para procesar datos y vídeos recogidos por sus vehículos. El objetivo era mejorar su software de conducción autónoma, pero tras años de trabajo y retrasos, Elon Musk ha optado por un giro de rumbo. La empresa se asociará con Nvidia, Samsung y AMD para acelerar el desarrollo de sus sistemas de inteligencia artificial. Samsung fabricará los nuevos chips AI5 y AI6 en su planta de Taylor, Texas, con un contrato de 16.500 millones de dólares. El AI5 entrará en producción a finales de 2026, mientras que el AI6 se lanzará después. Musk ha insinuado que podría nacer una especie de 'Dojo 3' construido sobre tecnología de terceros. La decisión supone un ahorro de recursos y una aceleración en el despliegue de funciones, aunque conlleva una mayor dependencia de proveedores.