NVIDIA se opone a la inclusión de mecanismos de control remoto en sus chips de IA, considerándolos una vulnerabilidad permanente. La propuesta surge en el contexto de las restricciones a la exportación de chips a China, que representó un 13% de los ingresos de NVIDIA en el último ejercicio fiscal, unos 17.000 millones de dólares. El congresista demócrata Bill Foster lidera una propuesta legislativa para implementar sistemas que permitan rastrear chips y evitar su puesta en marcha si no cuentan con la licencia de exportación correspondiente. NVIDIA argumenta que integrar un 'kill switch' en un chip es un error estratégico y una amenaza directa a la confianza global en la tecnología estadounidense. La empresa debe cumplir con las restricciones impuestas por Estados Unidos, pero también sabe que perder el mercado chino sería un golpe enorme. China sigue avanzando en el desarrollo de sus propios chips, con el objetivo de reducir la dependencia tecnológica de Occidente.