La conexión HDMI puede fallar debido a problemas con el cable, el puerto o la negociación entre la fuente y el televisor. Para solucionar esto, se puede cambiar el cable por uno certificado Ultra High Speed, probar con otro puerto y seleccionar la entrada correcta en Tizen. También se pueden ajustar los parámetros de la fuente, como la resolución y la frecuencia de refresco, para que se adapten a las capacidades del televisor. En algunos casos, se puede necesitar actualizar el firmware del televisor o la consola. La activación de Anynet+ y Entrada de señal plus en los ajustes de Samsung también puede resolver el problema. Un reinicio eléctrico del televisor y la fuente también puede ser efectivo. En general, se trata de encontrar el problema y ajustar los parámetros para que la conexión sea estable.