Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha expresado su sorpresa por la cantidad de cuentas de Twitter manejadas por modelos de lenguaje. La llamada 'Teoría del Internet Muerto' sugiere que la mayor parte de la actividad en la red ya no proviene de humanos, sino de bots y contenido generado automáticamente. Altman dirige la empresa valorada en casi medio billón de dólares que lanzó ChatGPT al mundo, un sistema diseñado para imitar la escritura y la personalidad humana. La irrupción de la IA generativa ha dado un aire de profecía autocumplida a la teoría. La red sigue viva, pero está rodeada de hordas interminables de entidades sin alma. Altman promueve World Network, un proyecto que busca verificar identidades humanas online mediante escaneos biométricos. La empresa planifica cómo hacer frente a la creación de una 'IA fuerte'.