Rusia ha desarrollado un sistema de guerra electrónica portátil llamado Soratnik, que se integra en un casco de combate y utiliza inteligencia artificial para recoger datos del soldado y su entorno. Este sistema permite a los mandos tener un mapa dinámico de la situación en el frente y muestra la posición de aliados y enemigos en un visor interno. El Soratnik es parte de una competencia global por la integración de inteligencia artificial y realidad aumentada en el equipo del soldado. En Occidente, empresas como Meta y Anduril Industries trabajan en proyectos similares, como el casco Eagle Eye. El desarrollo del Soratnik marca un cambio doctrinal en la guerra, donde el soldado conectado se convierte en un nodo de una red de sensores, cámaras y drones que convierte la guerra en un flujo continuo de datos. El casco Soratnik podría inaugurar una nueva era en la que el casco deje de simbolizar únicamente la defensa individual para representar la conexión total entre el combatiente y su ejército. El sistema Soratnik se presentó en agosto y su versión 2.0 ha sido desarrollada por el consorcio estatal Frente del Pueblo.