La realidad aumentada y virtual están revolucionando el análisis forense y la administración de justicia. Permiten generar reconstrucciones tridimensionales precisas de escenas del crimen, que pueden ser exploradas por jueces, fiscales y jurados. Esto facilita la comprensión de la trayectoria de un disparo, la posición de objetos clave y el campo de visión de testigos. La tecnología también permite realizar visitas virtuales a escenas del crimen, lo que es especialmente útil cuando acceder físicamente al lugar es costoso o imposible. Herramientas como MABMAT, un robot que captura fotos y vídeos en 360°, están siendo utilizadas en casos reales en Estados Unidos. La realidad aumentada y virtual también se utilizan para formar a futuros forenses y jueces, y para presentar pruebas de manera más clara y persuasiva. Sin embargo, todavía existen retos que deben abordarse, como el riesgo de influencias emocionales y la necesidad de garantizar la calidad técnica y veracidad de los modelos. La investigación académica y los proyectos globales están explorando nuevas aplicaciones de estas tecnologías en el ámbito forense.