Los ciberdelitos dirigidos a teléfonos móviles están en aumento, generando preocupación entre especialistas. El Remote Access Trojan (RAT) permite a un atacante controlar un smartphone a distancia, lo que abre la puerta a múltiples riesgos como robo de credenciales bancarias, manipulación de la pantalla y transferencias no autorizadas. Según Andrés García, especialista en ciberseguridad, este tipo de software puede capturar contraseñas, códigos de autenticación e incluso suplantar identidades. Los RAT suelen ingresar al teléfono por tres vías principales: aplicaciones maliciosas, phishing y enlaces infectados. Las víctimas más frecuentes son personas con poca experiencia en seguridad digital. Los expertos aconsejan instalar aplicaciones solo desde tiendas oficiales, desactivar la opción de descargas desde orígenes desconocidos y mantener el sistema operativo actualizado. La rapidez de acción es determinante para limitar los daños de un ataque RAT, por lo que se sugiere desconectar Internet, no apagar el teléfono y cambiar contraseñas en un dispositivo alternativo.