El autor del artículo ha estado probando Safari en su Mac y se siente frustrado por sus limitaciones, como la falta de extensiones y la rigidez en la gestión de pestañas. A pesar de esto, siempre vuelve a Safari debido a su integración con el ecosistema de Apple y su interfaz limpia y coherente. El autor cree que Safari necesita más apertura y personalización, así como la integración de inteligencia artificial para ser más útil. La versión actual de Safari es conservadora y no innovadora, lo que hace que el autor se sienta desconectado. El autor espera que Apple escuche a los usuarios y mejore Safari para que sea más que solo un navegador bonito.