OpenAI ha anunciado su decisión de transformarse en una empresa de beneficio público, lo que marca una ruptura con su modelo original sin ánimo de lucro. Esta decisión incluye la reestructuración del marco corporativo de OpenAI, alejándose de su condición inicial como fundación filantrópica. La organización sin ánimo de lucro que hasta ahora estaba al mando seguirá teniendo poder de decisión, pero ahora lo hará con una participación valorada en más de 100.000 millones de dólares. Desde 2019, Microsoft ha invertido más de 13.000 millones de dólares en OpenAI, convirtiéndose en su mayor apoyo económico y en su socio tecnológico más cercano. Ahora, ambas partes han acordado redefinir su vínculo sin terminarlo por completo, permitiendo a OpenAI trabajar con otros proveedores como Oracle o Google. Elon Musk, cofundador de OpenAI, ha manifestado su desacuerdo con la dirección que está tomando la empresa, criticando que OpenAI haya dejado atrás su misión altruista. OpenAI busca tener el control absoluto sobre su estrategia y sus alianzas, y su nueva condición podría facilitar colaboraciones con otras empresas, fusiones estratégicas o el lanzamiento de servicios propios.