OpenAI ha presentado Aardvark, un agente de investigación de ciberseguridad impulsado por GPT-5, diseñado para detectar y corregir vulnerabilidades de seguridad en repositorios de código. Aardvark se conecta a un repositorio, entiende el propósito del proyecto y su arquitectura, y realiza un análisis detallado de los cambios recientes y del historial del código. Utiliza razonamiento potenciado por modelos de lenguaje de gran escala para contextualizar errores y identificar patrones de riesgo. Aardvark también prueba la existencia del fallo en un entorno aislado y sugiere soluciones utilizando Codex, el asistente de programación de OpenAI. La herramienta está en beta privada y solo está disponible para socios seleccionados. El 96% de los profesionales de TI consideran que los agentes de IA representan un riesgo de seguridad, aunque también los están adoptando. Aardvark representa una respuesta a este desequilibrio, automatizando tareas complejas de análisis de código y elevando el nivel de defensa en organizaciones que antes no podían permitirse un equipo de seguridad sofisticado.