Atlas, el navegador con inteligencia artificial de OpenAI, presenta vulnerabilidades a ataques por inyección de prompts. Expertos en ciberseguridad han detectado que la función de agente autónomo puede ser manipulada para realizar acciones no autorizadas, como enviar datos privados o acceder a cuentas. La empresa Brave ha advertido que todos los navegadores con agentes de IA son vulnerables a este tipo de ataques. OpenAI ha reconocido el problema y ha implementado medidas de seguridad, pero advierte que no eliminan todos los riesgos. El director de seguridad de la información de OpenAI, Dane Stuckey, ha asegurado que el equipo ha realizado pruebas intensivas para enseñar al modelo a ignorar instrucciones maliciosas. Sin embargo, la inyección de prompts sigue siendo un problema de seguridad sin resolver. El navegador puede tardar diez minutos en agregar tres productos al carrito o dieciséis en buscar vuelos, lo que plantea dudas sobre su utilidad. La seguridad, la privacidad y la transparencia deberían estar siempre por delante de la innovación acelerada.