OpenAI ha revisado al alza sus proyecciones de gasto hasta 2029, llegando a 115.000 millones de dólares, 80.000 millones más de lo previsto inicialmente. Esto revela que el coste de entrenar modelos y mantener la infraestructura ha explotado más allá de cualquier previsión. OpenAI está levantando una barrera de entrada tan alta que solo los gigantes tecnológicos o empresas con acceso ilimitado a capital podrán competir. En 2025, Meta invertirá 70.000 millones, Microsoft desembolsará 80.000 millones y Amazon alcanzará los 100.000 millones. OpenAI ha pasado de proyectar un gasto de 6.500 millones este año a más de 8.000 millones, y el próximo año la cifra se duplicará hasta los 17.000 millones. La empresa está intentando controlar estos costes desorbitados desarrollando sus propios chips con Broadcom y construyendo centros de datos propios. OpenAI enfrenta un dilema existencial, necesitando seguir levantando rondas de financiación cada vez mayores para mantener el ritmo de gasto, con valoraciones que ya oscilan entre 300.000 y 500.000 millones de dólares.