El autor del artículo decidió crear su propia pantalla inteligente utilizando un iPad Air M1, en lugar de esperar a que Apple lanzara su propia versión. Para ello, configuró el dispositivo para que se centrara en la funcionalidad que necesitaba en la cocina, donde lo colocó. Eliminó aplicaciones innecesarias y mantuvo solo aquellas que le permitían informarse o entretenerse, como Apple TV, Netflix y YouTube. También agregó widgets para ver el tiempo, calendario y recordatorios. Desactivó las notificaciones y configuró el dispositivo para que no se bloqueara automáticamente. El autor disfrutó utilizando el iPad para consumir contenido mientras cocinaba y considera que ha sido una experiencia satisfactoria. Sin embargo, advierte que no es recomendable para todos, especialmente si no se tiene un iPad viejo que ya no se utilice. El autor sugiere que si se tiene un iPad que ya no se utiliza, se puede dar una segunda vida como pantalla inteligente, siempre y cuando se configure adecuadamente.