El autor del artículo experimentó un problema con su Mac, que no le enviaba notificaciones. Después de investigar, descubrió que el culpable era un ajuste en su iPhone que duplicaba los modos de concentración en todos sus dispositivos. Al desactivar esta función, pudo recibir notificaciones en su Mac. Luego, configuró dos modos de concentración específicos para su Mac, uno para cuando necesita concentrarse en un reportaje y otro para cuando necesita estar pendiente del correo electrónico. Esto le ha permitido ser más productivo y evitar distracciones. El autor utiliza su Mac solo para trabajar y no tiene aplicaciones personales en él, por lo que no tiene riesgo de recibir notificaciones distractores. En los pocos días que lleva usando esta configuración, ha encontrado que es muy práctica y le permite centrarse en lo importante en cada momento.