Rusia ha desarrollado un nuevo sistema de defensa para sus tanques, llamado 'erizos de combate', que consiste en una estructura de cables de acero y follaje que cubre el chasis, la torre y la parte superior del tanque. Este sistema está diseñado para proteger a los tanques de los ataques de drones FPV, que han sido una amenaza significativa en la guerra de Ucrania. El T-80BVM, un tanque ruso, ha sido equipado con este sistema, que incluye un rodillo antiminas TMT-K y un sistema de guerra electrónica. La guerra de Ucrania ha generado una gran creatividad táctica en ambos bandos, con el uso de blindados cubiertos de redes térmicas, vehículos recubiertos de neumáticos y transportes camuflados con toldos y chatarra. La supervivencia se ha convertido en el verdadero blindaje en esta guerra, y cualquier medida que permita sobrevivir una misión más es bienvenida. El T-80BVM ha sido utilizado como carro de choque para ataques rápidos o maniobras de penetración, pero la proliferación de drones ha reducido sus márgenes de seguridad, obligando a modificar incluso un tanque diseñado originalmente para moverse con rapidez y libertad. La versión T-80BVM del tanque T-80 original, desarrollado a finales de los años setenta, ha introducido mejoras importantes, como blindaje reactivo Relikt, sistemas ópticos y térmicos más modernos, y ajustes mecánicos para aumentar la fiabilidad, especialmente en entornos fríos.