Millones de personas interactúan con chatbots religiosos, como 'Jesús de IA', que ofrecen respuestas espirituales y orientación. Empresas como Catloaf Software y SupremeChaos promocionan estas aplicaciones, algunas de las cuales tienen miles de usuarios activos, como Ask Jesus, que anunció 30.000 usuarios en solo tres días. Expertos como Anné Verhoef y Heidi Campbell advierten sobre el riesgo de que la fe se convierta en un negocio digital, donde la lógica comercial pueda dominar las respuestas espirituales. La Iglesia católica también ha adaptado la tecnología, como se vio en la canonización de Carlo Acutis, conocido como el 'influencer de Dios'. Los expertos destacan que la inteligencia artificial puede ofrecer respuestas que no siempre son espirituales, sino más bien comerciales, lo que puede llevar a una 'psicosis de IA'. El fenómeno no se limita al cristianismo, ya que en India se utilizan brazos robóticos en templos hindúes y en Kerala se utiliza un elefante animatrónico en la liturgia. La antropóloga Holly Walters explica que estas herramientas son útiles porque nunca se cansan y pueden repetir prácticas religiosas de manera constante.